viernes, 31 de mayo de 2013

Elogio de la curiosidad (para dejar de fumar)


¿Cómo será mañana?... Me hago esa pregunta a menudo, procurando dejar la respuesta siempre en el aire. Encuentro mucho alivio en ese interrogante abierto; aunque parezca contradictorio, la certeza de no saber la respuesta y de que pueda suceder cualquier cosa (hasta algo bueno), es lo que me hace cerrar los ojos con más calma algunas noches. Con los años, esa curiosidad vital se ha convertido en un acicate sustentada también por otro interrogante que me sirve de ‘zanahoria’: ¿cómo seré yo mañana?... Te cuento esta reflexión porque gracias a la curiosidad que tuve por saber cómo sería mi vida sin humo, conseguí dejar el tabaco hace ya veinte años y no volver a probarlo ‘más nunca’, como dicen al otro lado del charco. ¿Que si fumaba mucho?... He llegado a fumar dos paquetes diarios de tabaco rubio, a rebuscar colillas en la papelera de la habitación a las tantas para seguir estudiando, a tener los dedos amarillos de sujetar el cigarro, a toser como un perro malherido en invierno... ¿Qué cómo lo hice?... Por curiosidad. Sé que un día me cansé de necesitar el tabaco. Y que me pregunté cómo sería el día siguiente si no fumaba. Y que decidí no fumar al día siguiente. Y ver qué me pasaba.

No me lo planteé como un reto, ni como una lucha, lo hice desde la curiosidad de saber cómo sería yo sin estar pegada a un Marlboro. Tampoco me lo impuse, ni me lo prohibí; de hecho llevaba un paquete al principio por si realmente me resultaba insoportable. Me di permiso para fumar si llegaba ese momento, pero me di cuenta de que cuanto más necesitaba encender un cigarro, más curiosidad sentía por ver qué pasaba si no le daba al mechero. Me hice una especie de mantra con las palabras de Karen Blixen en Memorias de África: “Y cuando veo que no puedo seguir soportándolo, aguanto aún un momento más y entonces sé que puedo soportar cualquier cosa...”  (muy peliculero, sí, pero funcionó). Recuerdo que se hacía de noche y me sorprendía cómo había pasado el día sin fumar; así que me iba marcando únicamente el día como objetivo. Y pasó uno, luego otro, y otro. Y una semana, y un mes. Y seis meses... Como no tenía ni idea de cómo se vivía como adulto no fumador (empecé a los trece), hice como los monos y copié conductas de quienes no fumaban. Y me inicié en algo que para mí sólo había existido por la tele: el deporte...

Hace más de veinte años de aquello, y tengo clarísimo que nadar fue lo que me convenció definitivamente de que era mejor dejarlo. Me gustó más mi vida de ‘nadadora’ que de ‘fumadora’. También sé que abandonar el tabaco ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Amén de lo maravillosamente alicatada que me dejó la autoestima saberme capaz de abandonar una adicción de tantos años, aprendí que merece la pena darte la oportunidad de intentar cambiar las cosas que, a priori, parecen imposibles. Por eso hoy, con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, y con ánimo cero de pontificar, he querido compartir este retal de mí, por si eres fumador y te animas a preguntarte cómo sería tu vida sin nicotina. Ya te adelanto una posible respuesta: infinitamente más rica, en todos los sentidos y sabores. Ojalá te haya picado la curiosidad... Y no sólo para dejar de echar humo. 

viernes, 24 de mayo de 2013

El melón de Aznar


“Yo soy el milagro”. José María Aznar, en entrevista a The Wall Street Journal.

La ecolocación es la técnica que utilizan algunos animales para orientarse en su medio. Consiste en emitir sonidos en ráfagas y medir el tiempo transcurrido desde la emisión de las ondas acústicas y la recepción del impacto de éstas contra un objeto. En los cetáceos, el sonido emitido puede ser de gama de alta y baja frecuencia y el análisis de su eco permite al animal saber a qué distancia se encuentra del obstáculo en cuestión, e incluso el tamaño del mismo. De esta manera consiguen nadar en los océanos los delfines, las belugas, las orcas, los cachalotes, las marsopas, y en el aire los murciélagos. En la riqueza del reino animal se da el caso de aves como el guácharo, el vencejos y la salgana papú dotados igualmente de esta especie de sonar activo para surcar los aires sin colisionar con otros pajaritos. Estudios recientes habían investigado de la capacidad de ecolocación en humanos, pero no existían fundamentos científicos suficientemente contrastados... Hasta el pasado martes, veintiuno de mayo de dos mil trece, cuando dos coma dos millones de españoles comprobaron en directo la existencia del primer humano que ha desarrollado esta extraordinaria capacidad: José María Aznar. Durante el tiempo alejado del Gobierno, Aznar ha llegado a desarrollar el melón, un sofisticado órgano de textura lípida que se encuentra en la frente de la mayoría de los odontocentos (ballenas con dientes), y que obra el milagro de la ecolocación.
¿Quién le iba a decir a Aznar que compartiría fisiología con la beluga?... Pues así es. Durante los treinta y seis minutos que duró la entrevista en Antena 3 TV, el ex presidente del Gobierno surcó el medio televisivo emitiendo respuestas de alta y de baja frecuencia cuyos ecos inmediatos iba analizando gracias a Marhuenda (eco-con-babas), Victoria Prego y una incisiva Gloria Lomana, que fue a la vez el ‘eco’ de los internautas. “Ni devengué, ni percibí ninguna otra retribución”… “Eso se terminó exactamente el mismo día cuando llegué al Palacio de la Moncloa”… “¿Cómo se puede decir que se han recibido regalos de una trama criminal y delictiva?”...“Hay que ofrecer a los españoles un horizonte de esperanza y no una lánguida resignación”… “Hay que bajar los impuestos”… “El PSOE está desapareciendo”… “Le pido a mi partido que actúe”… “Cumpliré con mi responsabilidad, con mi conciencia, con mi partido y con mi país, con todas sus consecuencias, y no tenga usted ninguna duda de ello”… Los ecos más inmediatos le orientaron en el plató, pero serán los ecos que le habrán llegado desde entonces por parte del Gobierno y de sus compañeros de partido los que lo habrán situado por completo en la realidad. Él sabrá como interpretarlos para no estamparse contra otros pájaros en el viaje que ha emprendido.

La entrevista íntegra  
La comunicación no verbal de José María Aznar en Antena 3 TV 
¿Quién te ha dicho a ti, lo que yo....? Aznar en su aznaridad 
Diez años del "Trío de las Azores" 
No a la guerra

viernes, 17 de mayo de 2013

Con R de Respeto


Soy heterosexual. No sé si he nacido así, o me he hecho. No me lo he planteado nunca. He vivido siempre con naturalidad desear al sexo opuesto. He podido acudir a celebraciones familiares o sociales con mi pareja sin ningún impedimento y con absoluta normalidad. Si quiero, puedo contraer matrimonio legal, y tener o adoptar hijos de manera también legal si lo decido. Mis hijos irán al colegio y se integrarán con mayor o menor facilidad según su carácter y las circunstancias que rodeen a compañeros y profesores. Puedo viajar por todo el mundo, sola o acompañada, y expresar mi afectividad sin ningún problema (entiéndase aquí ‘afectividad’ como ese “ay-que-te-como-a-besos” viendo una puesta de sol o dando un paseo en un lugar remoto de vacaciones). Soy bienvenida, si optase por profesar una religión, en las tres religiones monoteístas mayoritarias: cristianismo, Islam y judaísmo. En el ámbito del trabajo, como mis supuestos hijos, me integraría mejor o peor de acuerdo a mis habilidades sociales y/o necesidades de interactuar con el otro. Mis derechos esenciales no dependen de que cambie el Gobierno.

Soy homosexual. No sé si he nacido así, o me he hecho. Me lo he planteado millones de veces y han pasado muchos años hasta que he vivido con naturalidad desear a personas de mi mismo sexo. Me ha costado mucho poder asistir con normalidad a las celebraciones familiares y sociales acompañado de mi pareja. Dependiendo del país en el que esté puedo contraer matrimonio, al igual que, según la legislación de cada país, podré adoptar hijos, o no. La integración de mis hijos va a estar ligada a la cantidad de respeto que sienta su entorno por lo que yo soy. Puedo viajar por el mundo solo o acompañado, pero no puedo expresar mi afectividad con normalidad, si me apetece un “ay-que-te-como-a-besos”, viendo una puesta de sol o dando un paseo; porque puedo acabar en la cárcel si ese ‘lugar remoto de vacaciones’ se llama Uganda, Guyana, Bangladesh, Singapur, Maldivas, Bután o Nepal. Incluso me pueden condenar a muerte si lo hago en Irán, Arabia Saudí, Somalia, Mauritania, Sudán, Pakistán, o Yemen. No soy bienvenido en casi ninguna religión, si quisiera profesar alguna. En el ámbito del trabajo, y al igual que mis hijos, mi integración irá pareja al respeto que sientan hacia lo que soy, más que a mi habilidad o necesidad para interactuar con el otro. Mis derechos esenciales pueden llegar a depender del Gobierno de turno.

El primer párrafo puede parecer una obviedad hasta que te metes en el segundo párrafo, que es el que exhala de verdad la injusticia y la falta de respeto por lo que una persona es. Separar a las personas entre homosexuales y heterosexuales, como si fuesen párrafos diferentes de una misma narración, la del ser humano, es una de las peores formas de discriminación que conozco. Hoy es el Día Internacional Contra la Homofobia y la Transfobia; que es, ni más ni menos, la lucha contra la falta de respeto. Falta de respeto hacia quien siente, piensa o vive diferente. Respeto, una materia que debería impregnar los temarios educativos de todos los niveles. Tema 1: Ser diferente NO es el problema. Tema 2: La diferencia NO es una amenaza. Tema 3: Como aprender de quien NO es como tú... Quiero guardarme unas líneas para mostrar mi reconocimiento hacia algunas de las personas que más quiero en este mundo. Personas que han elegido vivir sin esconderse y afrontar con valentía lo que son con una entereza admirable. Quiero que sepan que su coherencia y su buen hacer con lo que parecía imposible nos sirve de ejemplo cada día. Quiero que tengan la absoluta certeza de que nuestras vidas se han enriquecido gracias a su diferencia. Y que somos muy afortunados al poder compartir tantas cosas juntos. A esas personas quiero expresar todo mi amor y respeto. Hoy y siempre.


viernes, 10 de mayo de 2013

La Sala de los inútiles


“Me da más miedo un inútil que un corrupto”, Ferran Torrent.

“Sr., Ministro del Interior, se le condena a cuatro años, catorce padrenuestros y dos avemarías”, anunciaría el juez al final del juicio. “¿Yo, por qué, si no he hecho nada?”, contestaría arrodillado en el estrado Fernández Díaz, juntando las manos en oración desde los codos hasta los dedos ensortijados con el rosario. “Por eso mismo, por inútil, porque no hacer nada es ETA. Y dé gracias que no le haya imputado también por organización de agenda ministerial en función a los horarios de misa en el Gobierno de un país aconfesional”. (Sonido ambiente) “A ver, el siguiente... Sr. Gallardón, acérquese Vd., al estrado. Por aquí, por aquííííí (como a Gallardón las cejas le impiden ver la realidad, se le indicaría el camino). “Dígame ustez, su Señoría, de qué se me acusa por el presente auto”, inquiriría ya ubicado, haciendo uso de todo el engolamiento en su haber. “De ser un inútil”, le respondería el juez. “¿Inútil sólo?”, preguntaría Alberto levantándose las cejas con los dedos pulgar e índice, y con el meñique hacía arriba, como quien sujeta el asa de porcelana fina de una tacita de café.  “Sólo”, contestaría tajante el Juez. “Debe tratarse de un error, su Señoría”, insistiría Gallardón engolado, ya nivel Nicolai Ghiaurov en Carmen. (Resoplido del juez con volutas de humo por las fosas nasales). “Que se me impute sólo por inútil es violencia estructural, su Señoría, exijo se me impute por inútil progresista”, exigiría Gallardón. “Desestimado, se le imputa por inútil y por inútil queda imputado pendiente de juicio. Y sanseacabó, que me queda medio Gobierno por delante”, zanjaría el juez.

“Ola k ase, señor jué”.... “Sr., Wert, no se haga el tertuliano dicharachero, que no está Vd., en antena”, le espetaría a la primera intentona de José Ignacio por hacerse el majete en el estrado. “Sr., Wert, se le acusa de ser un perfecto inútil a la hora de mejorar el sistema educativo”, informaría el juez. “¿Me está escuchando, Sr., Wert?, insistiría el juez ante el silencio repentino del Ministro de Educación, cuya mirada congelada en un punto fijo haría temer la abducción. “Un momento, Señoría, el Ministro está españolizando a un niño del Ampurdà”, explicaría el abogado de Wert. (“Ruego se acelere mi traslado a Anticorrupción con la máxima brevedad”, sería el WhatsApp enviado por el juez aprovechando el ínterin ministerial). “Inútil, Sr., Wert, se le acusa de inútil”, repetiría el juez aflojándose el nudo de la corbata. “Le ruego a su Señoría se dirija a mí en catalán”, demandaría Wert al juez con prepotencia. “¿Con qué objeto?”, preguntaría el juez haciendo acopio de aire y mirando de reojo el WhatsApp. “Debo españolizarlo, Señoría”. (“Que le corten la cabeza”, escribiría el juez en una esquinita del sumario tachándolo a renglón seguido). “Sr., Wert, queda Vd., condenado por inútil con la máxima pena: el diálogo.”, sentenciaría el juez de un martillazo. “Soy un tori-i-toooo, un torito bra-a-voooo”, cantaría Wert mientras su abogado se comería la toga en el banquillo.

“¿Cuántos quedan?”, preguntaría el juez a un ordenanza. “Quedo yo, Sheñoría”, se escucharía una vocecilla al otro lado de la puerta. “¿Mariano?”, no era pregunta sino incredulidad lo que expresaría Su Señoría apuntándose la sien con el índice y ladeando la cabeza por el figurado impacto. “Noooo, no shoy Mariano, shoy Luish de Guindosh, y eshtoy imputado por inútil”, se escucharía tras la puerta. (Encogimiento de hombros del ordenanza y cara de ‘este-marrón-me-lo como-yo-for-the-glory-of-my-mother’). “Ordenanza, haga el favor de explicarle por última vez al Presidente del Gobierno que la Sala de lo Reinútil está en el otro edificio, donde estuvo su amigo Paco”. Y así lo haría el ordenanza. Y entonces el juez haría un receso antes de la entrada en la Sala de Fátima Báñez. Todo, claro, sin quitarle ojo al WhatsApp.

viernes, 3 de mayo de 2013

Nobama Island


"The fact is I really do respect the press. I recognize that the press and I have different jobs to do. My job is to be President; your job is to keep me humble. Frankly, I think I'm doing my job better". Barack Obama, at the WHCA Dinner.

En la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca celebrada la pasada semana hubo un monologuista de excepción: el Presidente de los EEUU. Obama comenzó su intervención a ritmo de rap y agradeciendo a todos su trabajo y su presencia. Enseguida compitió con Michelle en portadas glamorosas y flequillo (telita los foto-montajes con flequillo), y se lamentó de no ser ya el ‘joven forzudo musulmán socialista’ del primer mandato. También repartió estopa a la CNN (“Admiro su compromiso por cubrir todos las partes de una historia, por si acaso una de ellas es la acertada), a la MSNBC (donde trabaja ahora David Axelrod, su ex-asesor y ex-jefe de campaña), y la Fox (se vio la foto de Satán, muy parecido a Obama). Mencionó los cien millones gastados por Sheldon Adelson en publicidad en contra suya: “Con ese dinero podría haber comprado un isla y llamarla Nobama”, comentó. Tuvo algún dardo irónico con el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, y otras figuras del partido como Ted Cruz, Michele Bachman o Rand Paul. Con quienes prometió confraternizar más en su segundo mandato haciendo uso de su ‘ofensiva amistosa’. Luego hizo broma con la ubicación de su legado, si en su lugar de nacimiento o en los EEUU como él prefería (aún hay quienes dudan que sea americano). Y hasta se puso borde con el senador Cruz cuando citó a Grouxo Marx para iniciar la parte seria de la intervención: “Senador Cruz, me refiero a Groucho Marx, no a Karl”, le soltó (y risas no enlatadas).

En esta parte seria mostró Obama su profunda admiración y respeto por el trabajo de los periodistas, subrayando el que hacen algunos en estos momentos por contrastar datos y verificar el ‘torrente de rumores digitales’ para que las historias se cuenten como son. Hizo una mención especial al trabajo realizado por el Boston Globe durante las últimas semanas. En los veintitrés minutos que duró la intervención, se pueden contar más de 25 ‘chistes’ perfectamente hilados y matemáticamente guionizados. El monólogo iba aderezado con foto-montajes, como el mencionado del flequillo o el del rifle en Camp David. También se emitió un vídeo de Steven Spielberg ‘anunciando’ su próxima producción, en la línea de Lincoln, protagonizada 'presuntamente' por Daniel Day-Lewis sobre la vida del actual Presidente. Y así todo, muy hollywoodense… Demasiado quizás para cómo tienen el patio por allí también. La verdad es que me cuesta criticar a alguien que es capaz de reírse del tamaño de sus propias orejas. Confieso que he de hacer un esfuerzo para que el ‘charm ofensive’ de Obama no me acalle los crótalos críticos. Y digo yo, ¿qué no existirá un punto medio entre este mediático líder y el adoquín ‘plasmaó’ que tenemos en la Moncloa?... Que se me paren los pulsos si tengo que responder.